
A ver, la neta, ¿quién no extraña el Roxy de Guadalajara y el slam que ahí se armaba?
Sabemos que en la ciudad tenemos hoy foros mucho más modernos, con mayor capacidad y que por más que brinquemos, no se van a caer. Al menos eso nos han hecho creer sus ilustrados promotores de la Universidad de Guadalajara. Tenemos el Teatro Diana, el Auditorio Metropolitano Telmex, incluso la mucho menos costosa, Calle 2. El problema es que salvo el último lugar y sólo en algunas ocasiones, los otros dos teatros, al menos que estés hasta adelante después de haber pagado un boleto de más de mil pesos, no te inspiran (ni se puede por las butacas) a brincar, aventarte contra alguien, tirarle los lentes para sacarle ventaja en el slam, jalarle la camiseta, sudar sin preocuparte porque el pelo se te engrife, terminar apestando a human chocomilk , en fin, alocarte hasta no poder seguir de pie, sobrio, cuerdo, presentable.
También está la Arena VFG, desde mi experiencia, bastante más inspiradora que el Telmex, pero es un verdadero martirio llegar y salir de ahí por la pésima planeación de sus dueños y autoridades para desahogar el tráfico y ofrecer suficiente transporte público en horario nocturno. Después de ir a varios conciertos ahí y tardarme casi dos horas en regresar a mi casa, cuando en tiempos normales no haría más de 30 minutos, no vuelvo al menos que la banda lo amerite verdaderamente.
Claro, sé lo que me van a decir: que el roxy estaba en muy malas condiciones, que la acústica era mala, que no podía recibir a bandas internacionales cuyo espectáculo fuera un poco más pro, etcétera, etcétera. De acuerdo, pero, ¿y si lo hubiéramos rescatado en el 2007 de las garras gubernamentales que no entendieron su importancia?, es más, ¿y si lo recuperamos ahora?, ¿estaremos a tiempo aunque sólo quede el cascarón?
En estricto sentido, esta decisión sólo podría tomarla Rogelio Flores, el mero mero del centro cultural pero, ¿y los que fuimos a algunos de los más de mil conciertos que hubo ahí?, ¿valemos pepino?
Evidentemente no soy la única que lo considera. En Facebook pueden buscar Roxy Guadalajara y se agasajarán con las imágenes que los contactos han subido a la red social motivados por una especie de melancolía virtual: boletos con el precio todavía en miles y miles de pesos, posters y fotografías de nuestros festines en el inmueble de la calle Mezquitan 80, yque cerró en el 2007.
Aquí les dejo algunas imágenes para ver si se nos despierta algo, no sé qué, y vamos diciéndole al nuevo gobierno municipal priísta de Guadalajara que: sí, además de Larva (el teatro de la ciudad inconcluso en el que hemos gastado millones de pesos y ahora se usa como centro cultural, entiéndase, bodega para eventos gratuitos. De lo malo, lo menos peor pues.), también queremos nuestro antiguo cine para buenos conciertos. Por el clamor social, es posible que el ayuntamiento considere que tiene relevancia para el desarrollo cultural de la ciudad y ofrezca algún apoyo. ¿Me equivoco?, si la respuesta es sí, corríjanme aquí abajo.






Charla
No hay comentarios para “Extraño el slam, ¿y si recuperamos el Roxy?”