Los Estanques no inventaron la pólvora, sólo la hicieron estallar

La banda española Los Estanques lanzó “La Aguja”, nuevo sencillo que representa el preámbulo de “IV”, el nuevo álbum que editan en julio. Dedicados a los sonidos setenteros, su estilo es altamente adictivo, una forma de arte hecho de memoria y mucha energía. Platicamos con el vocalista Íñigo Bregel y te lo compartimos. Este es el video de "La Aguja".

Para la banda española Los Estanques hay dos maneras de echarse a la bolsa al público: una es abrir la bolsa y que la gente se meta y otra es abrirla y meter al público jalándola del cabello. Ellos son de los segundos.

En Los Estanques hay algo inquietante, suenan a los años 70, hacen rock progresivo y lo aderezan con psicodelia, funk, soul y pop de la época, pero su estilo es absolutamente fresco. De tocar en una banda llamada Crayo Láser que se desbordaba en los sonidos negros, pusieron la vara más alta para hacer música obsesivamente cuidada, lo demostraron en su último disco Los Estanques (2019), que entró en todas las listas de “Lo mejor del año”, simplemente porque lo era, a pesar de ser experimental y complejo dentro de su sentido melódico.

En julio volverán con IV, un disco que marcará un parteaguas en su trabajo, exploraron un nuevo sonido dentro de los estilos setenteros, pero con un nuevo perfil y eso se aprecia en su sencillo La Aguja, lanzado el pasado viernes 22 de mayo.

“Siempre nos ha gustado el sonido de los 70, la gente simpatiza mucho con ese estilo, era muy artesanal”, afirmó a Charrocanrolas, Íñigo Bregel, voz de la banda, casi al mismo tiempo de poner los pies sobre un mueble sin soltar la guitarra.

La videollamada permite apreciar a Iñigo y el bajista Fernando Bolado, en su estudio, envueltos en una nube de humo. No podía ser de otra manera. La banda la completan Andrea Conti (batería), Germán Herrero (guitarra) e Íñigo Pilatti (guitarra)

El vocalista relató que en sus conciertos, antes de la pandemia, detectaron que al final de cada canción la gente tardaba momentos en aplaudir. Lo interpretan como el efecto de la bofetada sonora que recibieron.

“Nos dijeron que el tercer disco era más arriesgado, experimental. Es más melódico, fue el truco para que la gente se tragara la cantidad de arreglos de las canciones. Puede ser el más melódico que hemos hecho, pero no el más fácil de escuchar”, consideró.

Los Estanques irrumpieron en 2017 con dos discos, Contiene Percal y II, con Los Estanques, el año pasado, se colocaron rápidamente bajo los reflectores, no por seguir una moda, sino por sonar diferente.

“No queríamos hacer algo diferente a los 70, tenemos instrumentos y amplificadores de la época. Hacemos lo que queremos, quizá a las letras es a lo que menos le damos importancia, siempre está subordinada a la música, la canción que sale es energía que tenemos dentro y eso nos sugiere una letra”, explicó.

Seguir sus reglas, mantener el instinto, los llevó a ser parte de los festivales más importantes en España donde cabe su estilo, a telonear a la leyenda brasileña Os Mutantes y estar en las portadas de las revistas especializadas. A Íñigo Bregel no deja de sorprenderle lo que le ha pasado a la banda y que se reactivó con el lanzamiento de sus sencillo La Aguja, el preámbulo de su disco IV, que editarán en julio.

“A mí siempre me ha gustado la música, la clásica y el rock progresivo que era lo que escuchaba mi padre y lo que escuché de pequeño. Soy de Santander, es un pueblo pequeño y nunca pensé que tocaríamos con José María Guzmán o los Os Mutantes. Ninguno de la banda hizo música para tener cuatro coches, una mansión y a las chavalas detrás. Tener una banda, un estudio, no es para volvernos famosos, sino de hacer la mejor música posible, que al final es lo que va a quedar para siempre”, reconoció el músico.

Bregel reconoce que la música de Los Estanques no es “tan original”, sino una forma de arte que ayuda a recordar todo lo que han escuchado y aprendido a lo largo de su vida.

“El que mejor memoria tiene y el que mejor lo asimila, es el que puede conseguir algo nuevo a partir de algo que ya está hecho, nadie inventa nada. El que mejor lo hace es el que mejor recuerda. Tampoco creo que hayamos inventado la pólvora, estamos basados en muchas cosas y eso creó nuestro sonido, además no hay mucha gente que lo haga en castellano, en inglés quizá hubiéramos pasado desapercibidos”, subrayó el vocalista.

Los Estanques no temen a sonar más disco como lo hacen en La Aguja, ni sonar a Donovan, Love o Can como una buena parte de sus canciones.

Charrocanrolas (CH): Los Estanques tiene la cualidad del riesgo en medio de un ambiente lleno de música urbana, pero hay público que decide arriesgarse con ustedes…

Iñigo Bregel (IB): Tampoco creo que sea un riesgo, es más riesgo no hacer música porque corro la posibilidad de volverme loco bastante más rápido. Hacer todo el día lo que uno quiere es una manera de no pensar qué cojones hacemos en este mundo y venirnos abajo, soy muy propenso a eso. Es lo que nos gusta, lo hacemos con pasión y cariño.

CH: ¿Y qué nos puedes adelantar de lo que viene?

IB: Va a marcar el antes y después, no digo que tendremos éxito, pero va a marcar el futuro de la banda. Estamos siguiendo la línea de lo que hemos hecho. Dentro del riesgo que corremos, ya estamos en un estilo, no quiero decir que zona de confort porque en este disco hay otros estilos que no hemos hecho en los anteriores, siguiendo la psicodelia, el pop y lo progresivo. Ya estamos jugueteando dentro del estilo que hemos pedido crear, cuando estás mucho en la zona de confort te acabas aburriendo.

A Iñigo Bregel le ilusiona que Los Estanques pueda tocar en México. Nada más de nombrar al país, comenzó a enlistar a las bandas que conoce y admira, entre ellas La Revolución de Emiliano Zapata y Toncho Pilatos. “Estaríamos encantados de tocar allá, de hacer algo chulo por ahí”, confió.

 

Sin votos todavía.
Please wait...

Escribe un comentario

ver todos los comentarios

Su dirección de correo electrónico no será publicada. También otros datos no serán compartidos con terceras personas. Campos obligatorios marcados como *